El gigante GT japonés no tiene su continuidad asegurada, la inestabilidad ronda el proyecto del futuro modelo.
La llegada al mercado de actual GT de
Nissan, el denominado R35, no solo
significó un plante del fabricante japonés a las grandes marcas de deportivos sino que, además, era
un reto propio del equipo de trabajo que no solo quiso dar un salto a un segmento sino
dejar atrás cualquier parecido fÃsico o dinámico con los anteriores R, concretamente con el anterior, el R34.
Hace unos meses llegó una actualización de la versión de este fascinante deportivo que sigue asombrando y maravillando a las gran mayorÃa de amantes de los
vehÃculos de altas prestaciones, esto supuso una clara apuesta de Nissan por no dejar oxidar al GT-R y permitir seguir ganando adeptos y, sobre todo, clientela.
Ahora, sin haber salido de la tormenta económica, parece que la fusión entre Nissan y Renault puede costar un disgusto a muchos ya que, de momento,
el proyecto de trabajo del nuevo R36 está detenido. Según hemos sabido, Carlos Goshn, máximo responsable de las marcas,
no ha autorizado el presupuesto que supondrÃa el pistoletazo de salida del proyecto de I+D que diera lugar al sucesor del actual GT-R.
Esto supondrÃa que, en el mejor de los casos, quedarÃa relegado, como poco,
hasta 2018 y no 2014 como suponÃamos.
Inciertidumbre en todos los aspectos
Igualmente, otro golpe al futuro del vehÃculo ha sido la salida de
Kazutoshi Mizuno, ingeniero jefe de Nissan en el GT-R35, y digamos, canalizador de ideas del anterior modelo. Es más, parece que las exigencias del mercado podrÃan hacer ver en unos años, un prototipo con un motor de cubicaje más modesto que el anterior biturbo V6 de 3,5L y pasar a un cuatro cilindros en lÃnea y menos de dos litros apoyados en motores eléctricos o bien, directamente, si la evolución de los sistemas completamente eléctricos lo permite, un
GT-R36 eléctrico.
Sea como fuere, lo único que parece claro es que nos queda aún tiempo por disfrutar del R35 forzosa o voluntariamente.
Miguel Lorente (Twitter @_MLR_ )