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Ponemos a prueba a la increible Ducati Monster 796

Veinte años después, la Ducati Monster sigue siendo la referencia del panorama naked actual.

Sergio J. Cabrera

31 mayo 2014 21:55

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Ponemos a prueba a la increible Ducati Monster 796

Ponemos a prueba a la increible Ducati Monster 796

Una de las motos más reconocidas del panorama de las ruedas, inalterada estéticamente durante años, la Ducati Monster es la imagen más reconocible y admirada del segmento naked.

Cuando las custom todavía estaban resurgiendo y no disfrutaban del valor visual del que gozan hoy día, la llegada de la Monster en 1993, de la mano de una marca como Ducati, más asociada a las supersport y carenadas en general que a las turísticas, supuso toda una revolución de la que aún perdura su eco.

Aunque no fue la primera deportiva en mostrar su interior al perder su carenado, sí es cierto que fue el modelo que popularizó el segmento de las naked, su atemporal estética estaba tan lograda que no sufrió cambios de importancia hasta bien entrado el Siglo XXI.

Origenes

Nacida de una idea de su propio creador, Miguel Angel Galluzzi, como las más grandes obras, la Monster fue concebida en una época en la que Ducati había, infructuosamente, tratado de luchar en el propio terreno de las custom, por lo que tras convencer a la directiva de la marca, reticente al nuevo modelo, la desarrollaron con un pliego de condiciones muy simple, debía conservar toda la esencia Ducati pero a la vez disponer de un sencillo manejo.

Ponemos a prueba a la increible Ducati Monster 796

Monster 796

Actualmente, la Monster dispone de una gama para todos sus clientes, de los más fieles de la marca, que dispone de un catálogo muy amplio con potencias que van desde los 80 caballos de la 696 hasta los 145 caballos del motor Testastretta de la Monster 1200S. Para los que busquen una pegada más racing la marca ofrece la Streetfighter, de 155 caballos.

La Monster 796 actual se sitúa sobre la más básica 696, con el motor en L de 87 caballos, dispone como no podía ser de otra forma del característico chasis multitubular de tipo Trellis, en el caso de la unidad que nos ocupa revestida de color orjo, en alto contraste con las piezas de la carrocería negra.

La suspensión delantera se compone de una horquilla invertida de 43mm, según las especificaciones de fábrica, y descansa sobre un Pirelli Diablo Rosso de 120/70 ZR17. En la suspensión trasera encontramos un esquema menos tradicional, con un monobrazo de un solo amortiguador que deja al descubierto la bonita llanta de aleación ligera de 5 radios, calzada con un neumático 180/55 ZR17.

La parte ciclo se completa con un esquema de doble disco delantero de 320 mm cada uno, dotados de pinzas de 4 pistones, para el freno trasero la marca italiana provee de un disco de 245 mm.

Ponemos a prueba a la increible Ducati Monster 796

Manejo

La 796 dispone de un buen equilibrio en su conjunto, nuestro piloto de pruebas para la ocasión destaca sobre todo el manejo más deportivo con respecto a la Monster 696, de la que se distingue por tener radiador para el aceite y unas estriberas más altas, lo que favorece en las tumbadas.

A pesar de ser en teoría una moto de orientación más cruiser que sport, la 796 muestra un carácter más racing que sus antecesoras, con una posición de manejo más inclinada de lo esperado, lo cual apreciarán los amantes de las deportivas pero que repercute en mayor tensión en viajes largos.

El comportamiento de la suspensión muestra el equilibrio que los ingenieros han tratado de buscar entre la comodidad que se le supone a una naked y la deportividad, lo que la convierte en sencilla y divertida, aunque al realizar conducción deportiva pesa dicho compromiso, tendiendo a cabecear, por lo que no podemos decir que sea tan efectiva como una sport, aunque claro está que este no es su cometido.

Del motor, sus 87 caballos la hacen muy capaz para una moto de este tamaño y peso, ideal para aquellos que no busquen la radicalidad de modelos más grandes, disponiendo además de unos frenos capaces de una gran respuesta en cuanto se les exige.

Fotografía: LAPIX

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