Tras el Rallie de Finlandia el equipo Ford ha decidido gastar sus últimos cartuchos en mejorar su modelo de cara a la próxima temporada.
El Rallie de Finlandia fue uno de los momentos más duros de
Ford en la temporada 2012 en el WRC. En territorio local para sus pilotos y en una prueba que deberÃa haber estado mucho más disputada, el equipo se quedó muy lejos de la victoria y demostrando que están un paso por detrás de
Citroën.
Lo cierto es que ninguno de los pilotos oficiales de Ford estuvo en ningún momento cerca de los tiempos logrados por los DS3 WRC de Citroën y esto ha sido un punto de inflexión para la marca.
Es más que probable que Ford comenzara la temporada con un turismo que al menos estaba a la par con Citroën pero la irregularidad de sus pilotos, personificada en Jari Matti Latvala en mayor grado y el buen hacer y evolución de Citroën ha provocado que pasado el ecuador de la temporada el equipo esté pasando realmente desapercibido.
Este nivel de rendimiento contrasta con las evoluciones de los dos últimos años que le han llevado a estar a la par de Citroën en algunas pruebas que históricamente habÃan sido muy desaforables, como el caso del Rallie de Argentina.
Petición y quema de cartuchos
Jari Matti Latvala salió de Finlandia bastante decepcionado con el ritmo marcado por los Fiesta RS WRC y prueba de ello es que al terminar la prueba
pidió a los técnicos del equipo algunos retoques en las suspensiones de cara a las próximas citas del campeonato.
Estas mejoras se llevarán a cabo de cara a la próxima temporada para intentar paliar la ventaja ostensible que Citroën consigue en los saltos, con una recepción mucho más estable. Posiblemente sea uno de los últimos cartuchos del equipo como asà lo ha reconocido Christian Loriaux, ya que hasta enero las piezas no serán homologadas, por lo que el equipo tendrá que esperar hasta entonces para intentar dar un salto de calidad.
Fernando Sancho @KamikazeSancho