Con unas mínimas y sutiles modificaciones, la esencia del prototipo se mantiene en el vehículo de producción.
Hay lanzamientos que provocan emoción por las prestaciones de los vehículos que se anuncian, los hay que evocan sabores del pasado, otros que suponen una revolución y otros que, sencillamente, nacen para enamorar, para dar placer visual, para disfrutar de su contemplación. Así es el
Jaguar F-Type.
Lo conocimos hace unos años como prototipo de salón y fue presentado como C-X16 y ya llamó la atención de medios, clientes, curiosos e incluso fieles de la competencia. Por eso la marca británica decidió sacar el proyecto adelante con una premisa: no tocar lo que ya funcionaba.
Su diseño es espectacular, elegante, distinguido y esto tiene un atractivo que no ha pasado desapercibido desde su presentación como concept car a coche de concesionario.
El prototipo se tornó en coche de producción y fue presentado retomando un nombre que, sin dudarlo,
marcó una época en los deportivos. F-Type. Quizás lo único que pudiera faltarle al C-X16 para ser un digno heredero de ese nombre es permitir rodar con el cielo como techo y por eso Jaguar decidió
dotarle de un techo retráctil.
Emocionante por dentro y por fuera
Así presentamos hoy el nuevo F-Type.
Un deportivo de ensueño, por su diseño, por su comportamiento y por su rendimiento. Además del atractivo físico, este Jaguar permitirá a quien tenga el placer de conducirlo disfrutar todo un felino de armas tomar.
De partida habrá un modelo de acceso con un motor de V6 de 3 litros turboalimentado de unos nada despreciables 340 CV y hasta 450 Nm de par, pero a quien esto le parezca poco, el F-Type también tendrá como corazón el
V8 de 5 litros sobrealimentado ya conocido por el sensacional XKR-S
de 490 CV.
Las imágens que veis anticipan las que Jaguar nos hará llegar desde finales de esta semana cuando sea presentado en el Salón internacional del automóvil de París y será allí cuando se confirmen otras informaciones como la del precio y su comienzo de
entrega, estimada para verano de 2013.
Miguel Lorente (Twitter @_MLR_ )