Con la salida de su anterior presidente, los actuales propietarios muestran los primeros trazos de la lÃnea de trabajo de la nueva etapa del fabricante de deportivos.
Tras la tempestad se dice que llega la calma, también que en el ojo del huracán todo es normalidad, ahora mismo no sabemos en cuál de estas dos situaciones se encuentra
Lotus Cars pero en pocas horas han llegado varias informaciones que nos hacen virar más hacia la primera impresión.
El grupo empresarial DRB-Hicom, propietario de Proton y ésta a su vez de
Lotus Cars,
ha cancelado el sorprendente
proyecto a cinco años que el expresidente Danny Bahar anunció poco tiempo después de llegar al cargo, concretamente en septiembre de 2010.
Este proyecto tenÃa un dobleo objetivo: relanzar la proyección internacional de Lotus y ampliar el abanico de clientes gracias a la
aparición de hasta seis modelos (completamente nuevos o bien renovadas versiones de los ya existentes) en un plazo de cinco años, es decir,
entre 2010 a 2015. Se incluÃa la reaparición del nuevo Esprit, proyecto que, en principio, sigue su rumbo aunque con un obligatorio parón que sufrió tras la destitución de Bahar y que DRB-Hicom hizo extensible durante más de mes y medio a todo el departamento de I+D.
Discreción y austeridad
La cúpula de DRB-Hicom se hizo con el mando de
Lotus Cars y el hombre elegido fue Aslam Farikullah. Una vez establecido el control se anunció la
reducción drástica en el presupuesto relacionado con el
patrocinio de equipos deportivos como el caso del equipo de
Formula 1, IndyCar Series, American Le Mans Series, Le Mans, etc, etc.
Un malayo, un alemán, un japones y un británico. No, no es un chiste
Finalmente, os queremos hacer llegar que nos ha llegado información sobre la intención de dos grandes por comprar Lotus, la primera es el grupo
Volkswagen y la segunda
Toyota.
El grupo alemán, conocido por su gran elenco de marcas, desde la propia
Volkswagen hasta Porsche, pasando por Bugatti o Skoda, parecÃa interesado en la adquisición del fabricante originariamente británico pero la oferta, donde se incluÃa el pago de
la deuda actual de Lotus, aunque agradecida, parece haber sido rechazada por DRB-Hicom, es entonces cuando
Toyota aparece en escena, por segunda vez en menos de dos años.
La llegada de Bahar a Lotus supuso un
enfrentamento directo con Toyota, de hecho, y, a pesar de la relación entre ambas firmas (recordemos que los vehÃculos británicos usan motores de los japoneses), la tensión llegó hasta un punto en que el suministro del gigante asiático estuvo cerca de ser cancelado. Se habló entonces de la
construcción propia de un motor V8 de Lotus, el que, supuestamente, montará el Esprit, independientemente de esta polémica.
Pero es de nuevo con la llegada del hombre de confianza del grupo empresarial malayo a Lotus cuando esta vinculación parece haberse acercado de nuevo y pudiera haber un acercamiento para que
los japoneses se hicieran parcialmente (DRB-Hicom no quiere desprenderse de Lotus) con las acciones de la marca británica, algo que parece difÃcil pero no imposible.
Miguel Lorente (Twitter @_MLR_ )