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ORDENANZA DE CONVIVENCIA

Madrid más firme contra los "gorrillas" y limpiacristales

La nueva normativa de convivencia es bastante polémica, pero en lo que respecta a los conductores de Madrid parece adecuada.

Madrid más firme contra los "gorrillas" y limpiacristales

Madrid más firme contra los "gorrillas" y limpiacristales

La crisis social y económica que atraviesa nuestro país tiene muchas repercusiones en todos los ámbitos, pero donde también se ha notado es en el aumento de personas que intentan ganarse la vida a base de limpiar los cristales de los coches en los semáforos, vendernos algún tipo de producto o en su defecto ayudarnos a encontrar aparcamiento. En Madrid estas prácticas se han extendido no sólo por el centro de la capital, sino también por la periferia y la nueva Ordenanza de Convivencia Ciudadana en el Espacio Público lucharía de manera más consistente contra estas prácticas, siempre y cuando sea aprobada en 2014 como está previsto.

Conducir por la capital es una odisea y en muchas ocasiones las personas que intentan limpiar las lunas de los coches por unas monedas son con perdón un incordio, al igual que sucede con la personas que nos intentan vender ciertos objetos, sobre todo cuando tienes el coche limpio y no deseas que lo toquen. Sin embargo, la nueva normativa de convivencia promulgada por Ana Botella y su equipo de gobierno quieren trabajar en este aspectos y son dos de las prácticas que están contempladas como infracciones leves, con multas contempladas entre los 90 céntimos y los 1500 euros, o en su defecto servicios para la comunidad para algunos casos.

Más aspectos a tener en cuenta

De esta forma, se considera infracción leve según la propuesta de ley ofrecer bienes a los ocupantes de un vehículo con multas que pueden ascender hasta los 750 euros, así como el lavar o reparar coches estacionados en la calle, por lo que los usuarios también pueden ser destinatarios de las nuevas penalizaciones. Por su parte, el ofrecimiento para limpiar los parabrisas en un semáforo se considera una infracción grave y su sanción puede ir desde los 750 a los 1500 euros.

Tampoco se libran en este aspecto otras dos actividades habituales en los pasos de peatones y en las calles de Madrid. La actividad de los famosos "gorrillas" a la hora de aparcar está penada como infracción leve. También será una falta leve la actividad de malabarista y acrobátas que se sitúan en los semáforos para amenizar la espera hasta que prosiga la circulación.

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