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Dovi, el piloto paciente
Dovi, el piloto paciente

MOTOGP

Dovi, el piloto paciente

Repaso a la increíble temporada que nos está brindando Andrea Dovizioso en el que puede ser su mejor año hasta la fecha, con posible título de Campeón del Mundo incluido.

MONTSE ASENSIO - 30 JULIO 2017 20:16

La temporada 2017 de MotoGP prometía ser una lucha mano a mano entre los hombres del Movistar Yamaha frente a la Honda de Marc Márquez con un Jorge Lorenzo superándose a sí mismo sobre una Ducati Desmosedici oficial.

Nada más lejos de la realidad. El craso error de las casas de apuestas reside en no haber tenido en cuenta el reparto de actores secundarios en lo que será la película del año: la lucha por la corona de la categoría reina de MotoGP. Uno de esos nombres a tener en cuenta es el de Andrea Dovizioso.

Andrea se presentó este 2017 como "la sombra" de Jorge Lorenzo en el equipo que le ha visto domar la Desmosedici 5 temporadas consecutivas. Pero a Dovi no le molesta lo más mínimo tener los focos en segundo plano.

Es más, precisamente el hecho de haber sido considerado para la gran mayoría como un "segundón" es lo que más le ha hecho crecer como piloto a la hora de demostrar su valía, pillando a todos desprevenidos, desarmando completamente a todo aquel que alguna vez le infravaloró.

El dúo de Andreas que formaron Dovi y Iannone durante las temporadas 2015-2016 demostró que los galones pesan y precisamente el buen hacer sobre la Desmosedici así como el trabajo duro realizado sobre la misma fue lo que permitió que la balanza de la renovación se decantase sobre Dovizioso, imperando la justicia y dejando a Iannone fuera de la marca de Borgo Panigale.

Ducati ha mejorado muchísimo desde 2015, casualmente cuando su estructura humana sufrió un cambio radical de personal, sabiendo dejar atrás sus gloriosos años con Casey Stoner así como también las nefastas temporadas 2011-2012 con Valentino Rossi como principal baza, perdidos e impotentes. Mucho se criticó en su día el hecho de dejar a un lado a Filippo Preziosi, siendo precisamente él el auténtico "padre" de la Desmosedici que conocemos en el mundial de MotoGP desde su estreno en 2003.

Dovi, el piloto paciente

El nuevo rumbo tomado en Ducati, con Gigi Dall'Igna al mando, prometía ser un proyecto más ambicioso, hartos de quedar siempre por detrás de las máquinas japonesas en MotoGP.

Ducati fue la pionera en el uso de las aletas en 2016, revolucionando a todo el paddock y propiciando que sus rivales les "copiasen" el invento. Con la prohibición del uso de las aletas en las motos en esta temporada 2017, Ducati tenía que jugar con otras cartas para seguir manteniendo el factor sorpresa.

Y qué mejor que un fichaje estrella a golpe de talonario: Jorge Lorenzo, un 5 veces Campeón del Mundo abandonando la casa Yamaha tras 9 años juntos, como segundo piloto, incapaz de soportar estar por debajo de Valentino Rossi, se mudaba a Ducati como piloto número 1 y un Andrea Dovizioso conforme -a priori- con la situación.

Jorge Lorenzo volvía a los brazos de su antiguo maestro, Gigi Dall'Igna, el mismo que le hizo campeón con Aprilia en 250cc. En la presentación de su nueva familia vimos a un Jorge pletórico, con una sonrisa significativa, con ganas de demostrar que sobre la Desmosedici también es capaz de batir a su ex-compañero de filas en Yamaha y que también se animó en 2011 y 2012 a probar la aventura ducatista, sin éxito. De momento para el mallorquín, su mejor resultado es un podio en Jerez.

'Cavallo rosso'

Pero no sólo Jorge era el que sonreía, también lo hacía su nuevo compañero y antiguo rival en categorías anteriores: Andrea Dovizioso. Junto con Dani Pedrosa, Dovizioso forma también parte del selecto grupo de los listos de la clase, aprovechando cualquier oportunidad que se brinde para conseguir un podio o incluso la victoria cuando en un primer momento parecía un logro imposible de conseguir.

Dovi, el piloto paciente

Sus dos victorias seguidas este año hasta la fecha (Mugello y Catalunya) así como el resto de buenos resultados conseguidos no han sido fruto de la casualidad sino todo lo contrario: Dovi es un piloto que sabe aprovechar cualquier oportunidad que se le presente, por muy remota y minúscula que sea.

A diferencia del resto de equipos "punteros" de MotoGP, el pilotaje paciente de Andrea les ha servido a la squadra de Borgo Panigale de excusa perfecta para atacarles donde más les duele cuando éstos no han tenido un buen fin de semana sea por la causa que sea (problemas de puesta a punto, de neumáticos...).

La clave de la temporada para todos los pilotos está siendo la regularidad, pieza fundamental que Dovi está aprovechando mejor que cualquier otro a pesar de que a Ducati aún le queda mucho trabajo por delante.

Un trabajo a medio gas que le ha permitido a Dovi liderar temporalmente la tabla de puntos y en la que aún tiene mucho por decir, manteniéndose en tercera posición con 123 puntos, a sólo un punto por debajo de Maverick Viñales y a 6 del líder actual del campeonato: Marc Márquez.

Si Andrea Dovizioso consigue finalmente ser campeón del mundo de la categoría reina nadie se enfadará. Cero abucheos y críticas. Miles de aplausos y felicitaciones por un más que merecido premio al maravilloso dominio del potro salvaje conocido como Desmosedici que Andrea ha demostrado tanto a seguidores como a detractores. Al mismo tiempo, sus galones siguen pesando en la familia de Borgo Panigale; demostrando que no es necesario ser un campeonísimo del mundo para llevar una Ducati, sino que lo único necesario es trabajar duro y ser honesto con todo a las buenas pero sobretodo a la malas.

Dovi, el piloto paciente

Una apuesta hizo que Dovi se subiese a una moto y tras un título de 125cc y un paseo por varios equipos importantes en MotoGP (Repsol Honda, Yamaha Tech3 y Ducati), el motociclismo puede sentirse afortunado de poder disfrutar de un piloto como Andrea Dovizioso.

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