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Ander Vilariño devora a sus rivales en Nogaro
Ander Vilariño devora a sus rivales en Nogaro

EURO RACECAR NASCAR

Ander Vilariño devora a sus rivales en Nogaro

El piloto vasco luce su anillo de campeón a lo grande. Javi Villa, con buen ritmo, deja un bonito duelo por la victoria de la segunda carrera.

Ander Vilariño devora a sus rivales en Nogaro

Muchas veces se compara a la gente con animales. Este es un corderito por su buen hacer, por que es un cacho de pan. Otros son hienas, esos que se aprovechan de las sobras de los más débiles para subir y sobrevivir en la cadena alimenticia social. Pero Ander Vilariño supera toda descripción posible. Es un depredador del asfalto. Llueva, nieve o haga sol.

En Nogaro se vio sangre correr, gasolina derramada desde el corazón de los motores V8. Esa potencia bruta que le tiene rabia al agua. Un agua que aparecía y desaparecía del horizonte. La zona en la que se ubica Nogaro es como en Spa-Francorchamps. Una hora está soleado y a la siguiente tienes la tromba de agua encima. Aún así, Ander Vilariño ha sido un hombre anfibio.

Como un guepardo

El #2 del TFT Banco de Santander se había comportado como un gato. Silencioso y efectivo. Cual asesino. Todas las sesiones - oficiales y entrenos libres - dominadas de punta a punta. Fluía sobre el asfalto y no daba síntomas de debilidad. Ventosas en las gomas o no, Ander iba por las paredes y sin necesidad de protecciones corporales.

Se comportaba con mucha suavidad, al milímetro controlaba el Chevrolet. Así fue también en la carrera 1 del fin de semana. Una carrera que, pese a su desarrollo, tuvo momentos complicados para el vasco. Había una pequeña fuga de vapores que irritaba la vista del felino de Fuenterrabía.

Lágrimas de escozor le bañaban la vista, pero él seguía. Seguía enrabiado con el asfalto, clavándole las uñas y arañando décimas al tiempo. Y también a los rivales, quienes recibían golpes de la adherencia, yendo largo en algunas de las curvas. A su vez, dejaban un reguero de orgullo frente al campeón de 2012.

Vilariño gana con comodidad relativa, se baja, se frota los ojos. Celebra esa desgarradora victoria para sus rivales. ¿Había cambiado algo desde LeMans? ¿O Vilariño se ha preparado más que nadie durante el invierno? La participación en Daytona le ha dado alas. Las ansias de repetir eso le llenan un corazón, que como he dicho, es anfibio.

Como un tiburón

Se levantaba el sol.... Bueno, el sol no la lluvia. Una ducha fría de Abril dejaba el trazado como una pista de patinaje. No era hielo, pero casi. Un NASCAR no tiene ayudas electrónicas. Es el volante, el motor y el piloto. Ander necesitaba un pez, no un gato asustado del agua. La habilidad felina de ser sigiloso no le serviría. El agua lo cambiaba todo.

Pero Vilariño es un ser de otro planeta. Transformándose cual bestia mitológica con poderes, se convertía en un tiburón nada más darse el banderazo verde. Las fauces se abrían y cerraban, evacuando el agua hacia los lados de lo negro....¡Se toca con Gabillon! ¡Gabillon a la hierba mientras Vilariño recupera el liderato! Un incidente que desencadenaría una serie de elementos clave para el desarrollo de la prueba.

¡Drive through para el #2! Zimmer hereda una primera posición debido a la sanción por causar colisión del vasco, así como la pérdida de fuelle de Ianetta. Se lo temían en el TFT Banco Santander, así que por eso iba Vilariño con los dientes apretado, mordiendo el aire con su Chevrolet. Un tiempo perdido en boxes que, realmente, animó el devenir de una prueba afectada por el agua.

Ander Vilariño devora a sus rivales en Nogaro

Momento de convertirse en tiburón blanco. Si ya era agresivo Vilariño siendo lider, ahora se convertía en el monstruo al que no tener pisándote los talones. ¡Ya está tercero, a penas dos vueltas después de cumplir la sanción! Su rabia secaba la pista por donde pasaba, encontraba este agarre superior pese a la humedad del asfalto. Y cada vez se secaba más la pista. Las gomas sufrian las dentelladas del #2. No había acabado la carrera.

Cinco minutos para el final, y Vilariño apretaba las fauces alrededor de Javi Villa. El nerviosismo del asturiano crecía y crecía, mientras Zimmer se ponía en plan defensa. Jaula de hierro y a esperar la llegada de los españoles. Se cerraba el cerco y todo por decidir....¡Villa lo intenta en la última vuelta! ¡Zimmer y el #9 se abren y lo aprovecha Vilariño! ¡Se lleva la victoria el #2!

Increíble última vuelta. La sombra de Vilariño se había alargado tanto que Villa y Zimmer se olvidaron la puerta de la jaula abierta. Entró el tiburón terrestre y les mordió de tal forma que se quedó a gusto. No sólo existe la derrota física. Esto también demuestra el poder de Ander en pista, un puñetazo en la mesa de la NASCAR Europea. Al estilo americano, con ensañamiento y alevosía.

"Antes de nada, quiero disculparme por el incidente con Gabillon, quien se ha salido de la pista tras el incidente entre ambos. Aunque yo he pagado mi error con mi drive through sé que estos lances son muy desagradables... " - comentaba Ander Vilariño - "El equipo TFT Banco Santander ha hecho un trabajo fantástico con el coche y la verdad es que ha sido un fin de semana de auténtico ensueño. Arrancamos la temporada como líderes con dos victorias y creo que nadie podía imaginar que este primer meeting iba a ser tan bueno para nosotros. Estoy ya ilusionado ante la próxima cita, en Dijon, un circuito que conozco muy bien y en el que espero que las cosas salgan tan bien como aquí".

Ander Vilariño. Un animal en la pista. De esos de caza y captura, de persecución a alta velocidad. Agua o tierra, da igual. Como un coche de James Bond. Un animal anfibio que reinó en Nogaro y que tiene hambre de un segundo título.

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