Tanto el equipo de MotoGP como Moto2 de la marca italiana no estarán en la última prueba del mundial, después del fallecimiento de Marco.
Tras el
fallecimiento de Marco Simoncelli en el GP de Malasia, que ha conmocionado al mundo del motociclismo, Fausto Gresini, jefe del equipo en que corrÃa el joven piloto italiano, ha tomado una drástica decisión:
sus motos no tomarán la salida en la última prueba puntuable del mundial de motociclismo, no sólo en la categorÃa reina, sino también en Moto2. Y ello, como muestra de respeto, luto y consternación por tan lamentado accidente.
De hecho, el equipo italiano
tampoco participará en los tests que tendrán lugar una vez finalice la carrera. Y es que ahora toca reponerse de un duro golpe que ha afectado de lleno a la estructura del equipo Gresini, asà como a su propio ánimo.
"El dÃa después sufres más aún"
Según declaraciones efectuadas por Fausto Gresini al periódico italiano
Corriere dello Sport,
"lo único que sé de seguro ahora mismo es que no participaremos ni en la carrera de Valencia ni en los tests posteriores". Y es que, según confiesa
"el dÃa después (de la muerte de Marco) es cuando sufres aún más. Todo sucedió demasiado rápido, no tengo palabras para contarlo. Sé que nuestro trabajo es peligroso, el riesgo forma parte del juego, pero siempre confÃas en que nada ocurra."Insiste en que la situación actual es
"difÃcil de aceptar" y que
"el accidente fue causado por una cadena de hechos impredecibles"."Se me vienen a la cabeza muchas imágenes de estos dos años que pasamos juntos. Marco era espontáneo, tenÃa un gran corazón y siempre estaba radiante. No puedo recordar ni una sola vez en que estuviera de mal humor.""Era un tipo honesto consigo mismo y con los demás, alguien que adoraba los desafÃos. Y nosotros, su equipo, no éramos sino un instrumento para hacer realidad sus sueños, y dar rienda a su pasión." Emilio Sánchez