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Los deportivos más caros de la historia (II)
Los deportivos más caros de la historia (II)

LEYENDAS DEL AUTOMOVILISMO

Los deportivos más caros de la historia (II)

Culminamos el listado de los deportivos más caros jamás subastados, auténticos mitos de la historia del automovilismo del último siglo.

Los deportivos más caros de la historia (II)

Como en el anterior artículo, continuamos viendo los deportivos por los que se han llegado a pagar las cantidades más altas, recordemos, siempre en subasta pública. Puesto que las ventas directas entre coleccionistas o eventos como las subastas privadas no suelen trascender, por lo que solo conocemos de estas los reportes y pocos detalles que hacen terceras personas, en muchas ocasiones no involucradas directamente.

Entre los más caros encontramos de nuevo sobre todo deportivos clásicos y vehículos de competición, siendo mayoritariamente Ferrari y alguno de los más representativos Mercedes de la historia.

1960 Ferrari 250 GT LWB California Spyder Competizione, 8,30 millones de euros

De nuevo otro integrante de la familia 250, en esta ocasión un modelo de batalla larga (Long WheelBase), perteneciente a la colección personal de Sherman M. Wolf. Colección que se vendió tras su fallecimiento y en la que se encontraban otras joyas de Ferrari como un 288 GTO, un 500 TRC o un 340 MM Competition Spyder, el último de los 10 fábricados y uno de los cinco carrozados por Vignale. El California Spyder que nos ocupa, chasis #1369GT, era una rareza sin par, ya que es una de las unicas 9 unidades construidas en aluminio y fue la unidad expuesta en la edición de 1960 del Chicago Auto Show. Wolf lo adquirió en los años 70, siendo este su primer Ferrari.

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1936 Mercedes-Benz 540K Special Roadster, 8,66 millones de euros

En 2012 Gooding & Company bajó el martillo en Pebble Beach por la impresionante cifra de 11,7 millones de dólares, por este magnifico y cuidadisimo ejemplar del que es considerado por muchos especialistas como el Mercedes más bonito de la historia. Esta unidad, que perteneció a la Baronesa Gisele Von Krieger, fue construido durante la Segunda Guerra Mundial por lo que es el más antiguo de los que figuran en esta lista. El 540K contaba con un motor sobrealimentado de 8 cilindros en línea que rendía unos 180 CV.

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1957 Ferrari 250 Testa Rossa, 9,02 millones de euros

El 250 Testa Rossa, bastidor #0714TR, es uno de los 34 ejemplares construidos, siendo de ellos el cuarto en ser fabricado y el segundo destinado a un cliente. Esta unidad, que nació originalmente en color blanco, fue comprada por Piero Drogo, más conocido a día de hoy por haber carrozado el famoso Ferrari "Breadvan". En un principio compitió con el en Sudamérica, para luego volver a traerlo a Europa pocos años después antes de terminar en el garage de un comprador de Tejas, USA. Tiene la particularidad de haber competido en el Gran Premio de Cuba de 1958, acabando decimotercero, en el que Juan Manuel Fangio fue secuestrado por los golpistas de Fidel Castro.

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1953 Ferrari 340/375 MM Berlinetta Competizione, 9,85 millones de euros

Casi 10 millones de euros se pagaron este mismo año por este Ferrari participante en las 24 Horas de Le Mans de 1953 como parte del equipo oficial de la casa de Maranello, además de contribuir al título de constructores que se llevó la Scudería ese año, siendo pilotado por nombres como Hawthorn, Ascari y Farina. Esta unidad, #0320AM, ganó las 24 horas de Pescara. Como curiosidad, en las 24 Horas de Le Mans fue descalificado mientras ocupaba la segunda plaza, al haber añadido líquido de frenos en un pit-stop, lo cual, extrañamente, estaba prohibido a partir de la vuelta 28 de carrera.

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1957 Ferrari 250 Testa Rossa, 12,07 millones de euros

En 2011, en Pebble Beach, la casa Gooding & Company adjudicó el que fue la primera unidad construida del celebre 250 Testa Rossa, bastidor #0666TR, perteneciente a la no menos historica escudería N.A.R.T (North American Racing Team). Estrechamente ligada a Ferrari, hizó competir esta unidad durante 8 años estando en las manos de los pilotos más ilustres de la epoca. Del magnifico estado de conservación destacan las franjas longitudinales en azul y blanco que representan los colores de la escudería norteamericana.

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1967 Ferrari 275 GTB/4 S N.A.R.T Spyder, 20,25 millones de euros

De las más de 300 unidades fabricadas del fabuloso 275 GTB/4, tan solo se fabricaron 10 ejemplares de esta versión descapotable. Solicitadas expresamente por Luigi Chinetti, propietario de N.A.R.T y gran amante de los descapotables, al mismísimo Enzo Ferrari. La rarísima, por tanto, unidad subastada este mismo año en Monterey ha estado al cuidado de su primer propietario, el estadounidense Eddie Smith, conocido de Luigi Chinetti y uno a los que se les ofreció en principio la compra de uno de estos spyder, antes incluso de que Ferrari aceptara fabricarlos.

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1954 Mercedes-Benz W196R, 21,80 millones de euros

El monoplaza plateado, pilotado por Fangio en el año 1954, es la única unidad de su modelo no perteneciente a ningún importante museo o a la propia Daimler-Benz y de las unidades supervivientes del W196 es la que más éxitos deportivos tuvo en su momento. De hecho esta unidad fue la ganadora de los Grandes Premios de Alemania y Suiza en las manos del propio Fangio. Su palmarés, añadido a los nombres que adornan su propia historia, hacen que este sea uno de los vehículos de competición más deseados por cualquier coleccionista. Siendo de hecho una de las grandes leyendas del automovilismo deportivo del siglo XX.

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Bugatti Royale Kellner Coupe

Por ultimo es digno de mencionar, aunque por las cifras que se manejan actualmente no debería entrar en esta clasificación, el que fue durante 20 años el automóvil que ocupó el puesto de coche subastado más caro del mundo, el Bugatti Royale Kellner Coupe.

Construidos en la década de los 30 por la fábrica Bugatti original, fue obra del propio Ettore Bugatti la concepción del inmenso y ostentoso modelo del que solo se llegaron a fabricar seis unidades. Concebido en un principio para la realeza aunque finalmente ningún monarca llegó a comprar ninguno, los Royale fueron creados para ser lo más excelso del mundo del automóvil, y tanto lo lograron que el fracaso comercial fue sonado, en su día su factura sumaba el precio de 3 Rolls Royce, por lo que es comprensible que solo vendieran finalmente la mitad de los 6 ejemplares fabricados. Su mastodóntico motor de 8 cilindros en línea tenía una cilindrada de 12,7 litros, rindiendo 300 CV para empujar sus 3 toneladas y 6,4 metros de largo hasta los 160 km/h. Como curiosidades, su batalla ya es de 4,3 metros, más de lo que miden muchos de los vehículos compactos actuales y tras terminar la producción del último Royale, Bugatti destinó los 23 motores sobrantes de 8 cilindros a la construcción de locomotoras para la compañía francesa de trenes.

Los deportivos más caros de la historia (II)

En 1987 Christie´s lo subastó por la cifra de 9,80 millones de dólares, que al cambio en euros actual son unos 7,21 millones y si realizáramos el ajuste al valor actual del dinero serían unos 14,58 millones de euros, lo que lo posicionaría precisamente el tercero de la lista que acabamos de redactar.

El Bugatti Royale fue la última gran adquisición mediática tras la explosión del mercado de clásicos de los años 80, en la que más que los propios coleccionistas, los inversores se lanzaron a comprar en la búsqueda de rápidos beneficios por lo que los precios se dispararon, grandes colecciones se hicieron en esa época como la del diseñador Ralph Lauren. Una vez llegada la crisis bursátil de finales de esa década, el mercado se enfrió y las cifras de clásicos no volvieron a subir más a semejante velocidad, hasta este último lustro, en el que los precios han ido subiendo vertiginosamente subasta tras subasta, hasta llegar a los altísimos niveles actuales, síntoma claro de que estamos viviendo de nuevo un efecto burbuja en las cotizaciones de vehículos clásicos.

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