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SERIE LITTLE BASTARD

Little Bastard. Porsche 550 Spyder maldito (1)

Primer capítulo de la leyenda negra que acompaña a Liitle Bastard el Spyder en el que se mató James Dean.

Pablo García

07 octubre 2015 16:43

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Little Bastard. Porsche 550 Spyder maldito (1)

Little Bastard. Porsche 550 Spyder maldito (1)

La historia que nos ocupa a continuación bien podría ser un relato de Stephen King escrito en el apogeo de su carrera literaria, pero como suele decirse la realidad supera a la ficción y este es el ejemplo más claro de ello.

Para muchos el número 550 seguido de la coletilla Spyder no será relevante, pero para los iniciados genera automáticamente una imagen en su cerebro. La del coche maldito. La máquina que segó la vida de James Dean y que posteriormente estuvo rodeada de un halo de fatalidad que le hacía ser el epicentro de numerosos accidentes que continuaron cobrándose vidas. Un caso único en el que misticismo, casualidad y causalidad se entrelazaban para tejer la leyenda negra de Little Bastard.

El 550, un coche peligroso

El Porsche 550 Spyder fue adquirido por James Dean para correr en Salinas, California. El actor poseía un 356 Speedster con el que había competido en Palm Springs, pero buscaba algo más y dado que su carrera estaba en auge podía permitirse un capricho, o varios. El actor compró a Porsche su máquina más extrema, el 550 Spyder, y encargó a Lotus un modelo exclusivamente de competición, el MK X.

Little Bastard. Porsche 550 Spyder maldito (1)

El 550 Spyder en cuestión era una reinterpretación del 356 Spedster. Más ligero (550 Kg que bautizaban el modelo), más potente (110 CV que emanaban de su cuatro cilindros boxer 1´4 refrigerado por aire frente a los 60 del Speedster) y más veloz (220 Km/h) gracias a una altura al suelo menor y una carrocería que permitía un buen coeficiente de penetración aerodinámica. Con estos mimbres quedaba claro que el 550 era un vehículo radical, sin concesiones, nacido para competir y pensado para ser efectivo. Ni la seguridad, ni la comodidad estaban en la lista de cualidades del Porsche.

El pequeño deportivo alemán necesitaba ser personalizado antes de estar listo para competir. James Dean quería dejar su impronta y para ello necesitaba un vehículo exclusivo, así que el Spyder pasó por las manos de George Barris, un autentico especialista carrocero, creador de la gran mayoría de vehículos de cine de la época (como el primer Batmovil, basado en un Lincoln Futura) y que instaló unos asientos de tela escocesa, y customizo la carrocería con unas líneas rojas y el número 130 que lucía en su capó.

Little Bastard. Porsche 550 Spyder maldito (1)

Pronto fue evidente que el 550 era un coche difícil de conducir. Su ligereza y la disposición de su motor central no era la ideal para tener siempre el control sobre la máquina. Pese al bajo centro de gravedad, el coche era nervioso y difícil de inscribir en las curvas y como la mayoría de los Porsche requería de unas manos expertas para ser efectivo. Es por esto que el pequeño biplaza fue apodado Little Bastard (Pequeño Bastardo) nombre que quedaría grabado a fuego en el imaginario cinematográfico y automovilístico por igual.

¿Profecía o historia escrita?

No es objeto de este artículo alimentar la superstición o darle alas a creencias sobrenaturales. Pero un hecho forma parte indisoluble de la historia de Little Bastard y hay que remarcarlo. Poco antes de emprender el fatídico viaje, Dean se encontró en un restaurante con un joven Alec Guiness que se mostró interesado en ver a LB. Cuando el futuro Jedi observó la silueta del Porsche solo pudo advertir a Dean que acabaría matándose al volante del 550. Casualidad o no lo cierto es que desde ese momento la historia ya estaba escrita.

Little Bastard. Porsche 550 Spyder maldito (1)

El 30 de Septiembre de 1955 James Dean y su equipo (contaba con un mecánico, asistente y remolque) se disponían a llevar el Porsche remolcado hasta Salinas donde pretendían competir. Sin embargo el actor insistió en conducir el mismo a Little Bastard llevando de copiloto a su mecánico para ir familiarizándose con el difícil manejo del deportivo alemán. Esto implicaba llevar el coche a un ritmo alto y por supuesto fuera de los estrictos límites de la seguridad vial californiana. Ni piloto ni mecánico llevaban puesto el rudimentario cinturón de seguridad que equipaba el 550.

Tras ser advertidos por exceso de velocidad, Dean y su mecánico pararon a repostar y esperar al vehículo remolque conducido por el asistente de Dean, Bill Hickman, que como es natural circulaba mucho más lento que el Spyder. Hickman se mostró contrariado con el actor por su temeridad al volante y advirtió a Dean de los peligros de conducir un bólido tan bajo y plateado por carretera, ya que podía no ser visible a ojos de otros conductores. Otra profecía o una nueva advertencia empezaban a darle a LB el halo de coche fatal que sigue conservando a día de hoy.

Little Bastard. Porsche 550 Spyder maldito (1)

Reemprendida la marcha y con Dean por última vez al volante del Porsche ocurrió la desgracia. Un Ford Custom Tudor Coupé que circulaba a gran velocidad embistió al liviano Porsche que quedó destrozado. Dentro de los amasijos de hierro de Little Bastard se apagó la vida de un actor llamado a convertirse en leyenda. Little Bastard se cobraba su primera víctima.

En articulos sucesivos seguiremos relatando la trayectoria de un vehículo marcado por la fatalidad.

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