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Mirada al pasado: Australia 2005, la lección de Pedrosa
Mirada al pasado: Australia 2005, la lección de Pedrosa

GP DE AUSTRALIA

Mirada al pasado: Australia 2005, la lección de Pedrosa

Dani Pedrosa superó la adversidad una vez más para revalidar el título de 250cc contra todo pronóstico en la primera ocasión que se le presentó, ganando la carrera en Phillip Island por veintisiete milésimas.

FANNY VILLAéCIJA - 23 OCTUBRE 2018 11:28

A mitad de temporada, coincidiendo con el Gran Premio de Alemania, Dani Pedrosa anunció su retirada a final de año. Nadie puede negar que con su marcha el Mundial de Motociclismo perderá a un grandísimo piloto, capaz de protagonizar grandes carreras que siempre quedarán en el recuerdo colectivo de los aficionados. Este es el caso de la carrera de 250cc del Gran Premio de Australia de 2005, cuando Dani Pedrosa se proclamó Campeón del Mundo por tercera vez consecutiva, segunda en la categoría intermedia.

Phillip Island fue el escenario donde Dani Pedrosa sufrió una de las peores lesiones de su carrera deportiva, justo cuando acababa de ganar el título de 125cc. Sin embargo, en este mismo escenario conseguiría proclamarse dos veces más Campeón del Mundo en la categoría de 250cc.

A pesar de haber dominado con autoridad la mayor parte de la temporada, Dani Pedrosa llegaba a Australia con demasiadas incógnitas, con una nube de dudas flotando sobre él, y con una supuesta lesión muscular en el hombro que más tarde se revelaría mucho más grave. En las últimas carreras, Casey Stoner había conseguido recuperarle muchos puntos en su lucha por el título y ahora tocaba enfrentarse al australiano en su propia casa. Nadie esperaba el desenlace de la carrera, nadie sospechaba siquiera que Pedrosa pudiese irse de Australia con un título más bajo el brazo.

Mirada al pasado: Australia 2005, la lección de Pedrosa

Casey Stoner trató de cargar más presión aún al Samurái durante el fin de semana. No tenía ningún problema en reconocer que se veía ya como campeón del mundo a cualquiera que le preguntase sobre el asunto. Sin embargo, se volvió en su contra y el australiano se fue al suelo en la cuarta vuelta. Si Dani ganaba esa carrera, se marcharía de Phillip Island con el título. Y así lo hizo. Sebas Porto cogió el liderato tras la caída de Stoner, pero Pedrosa, sin prisa pero sin pausa, fue adelantando uno a uno a sus rivales, llegó hasta el piloto argentino y no se separó de él en ningún momento hasta cruzar la bandera a cuadros.

Su equipo le mostró el "O.K" en la pizarra, un podio estaba bien con Stoner en el box, pero Dani hizo oídos sordos. Demasiados comentarios, demasiada rabia contenida. Quería ser campeón. Vuelta tras vuelta, el Samurái estudió a Porto, que pensó que, tras varias carreras en las que los resultados no acompañaron al piloto de Castellar del Vallés, Dani Pedrosa se conformaría con un segundo puesto. Ni por asomo. A pesar de que en la última vuelta el argentino lo dio todo para hacerse con la victoria, no pudo frenar a Pedrosa, que tenía hambre de victoria.

En la última curva, Dani Pedrosa arriesgó al máximo para poder tomar el rebufo. Al entrar en la recta, abrió gas y cruzó la bandera a cuadros en primera posición, veintisiete milésimas por delante de Sebas Porto. Tuvo que mirar los marcadores para confirmar que sí, que había ganado la carrera, que había ganado el campeonato. Y todo se desató en la primera curva. Dani Pedrosa dejó salir toda la rabia contenida, provocada por tantos comentarios negativos que dudaban de él y de su rendimiento. Lloró bajo el casco.

Mirada al pasado: Australia 2005, la lección de Pedrosa

Ya en el parque cerrado, Pedrosa reconoció que había corrido en las últimas carreras con la cabeza del húmero rota y no con una lesión muscular, tal y como se dijo en su momento. "He escuchado muchas cosas estas semanas de que si estoy en crisis pero hoy quiero decir que soy campeón del mundo", fueron sus palabras entre sollozos tras la carrera. Dani Pedrosa volvió a recuperar la sonrisa. Demostró que está hecho de otra pasta, que su afán de superación es infinito.

A pesar de liderar durante toda la prueba, Sebas Porto tuvo que conformarse con ser segundo. No pudo hacer nada ante el empuje de Pedrosa. El podio lo completó Jorge Lorenzo, que la siguiente temporada recogería el testigo del Samurái en la categoría intermedia.

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