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Jamie Whincup, Scott McLaughlin y el regalo de Michael Caruso en Queensland
Jamie Whincup, Scott McLaughlin y el regalo de Michael Caruso en Queensland

V8 SUPERCARS

Jamie Whincup, Scott McLaughlin y el regalo de Michael Caruso en Queensland

Un toque entre el #33 y el #36 deja en bandeja el segundo doblete del día. El campeonato se aprieta.

SANTI TORRES - 02 AGOSTO 2014 13:15

Jamie Whincup, Scott McLaughlin y el regalo de Michael Caruso en Queensland

Muchas veces se dice que el mundo del motor es injusto y muy poco agradecido. Un podio puede saber bien, pero no te salva la temporada; o pueden llevarte por delante yendo líder. A ello se le añade la fiabilidad (una variable cada vez más reducida) y las manos del piloto. Hoy en Queensland, la suerte ha estado de parte de un equipo. Del otro, a medias.

Y es que si hay alguien que tiene un sabor agridulce tras las dos primeras carreras del fin de semana, ese es Scott McLaughlin. El de Garry Rogers Motorsport llegaba a Queensland motivado. Hace un año consiguió una victoria en la segunda carrera del fin de semana, y quería repetir. El problema es que había alguien aún más motivado.

El equipo Red Bull Racing Australia está en un buen momento de forma tras su buen hacer en Townsville hará unas semanas. Jamie Whincup saldó su paso por la ciudad del estado de Queensland con dos victorias y una buena tajada de puntos recortados a Mark Winterbottom, el líder del campeonato. Contrariamente, Craig Lowndes no pudo igualar a su compañero de equipo y el trazado de Ipswich es un punto de inflexión obligatorio.

Sin despeinarse

La primera de las carreras del fin de semana se disputaba tras un fin de semana más de trabajo en equipo. Las tres primeras tandas de entrenamientos libres fueron rutinarias para los actuales campeones y su rendimiento se vio sometido a un cambio radical de la noche a la mañana. Eso siempre y cuando Scott McLaughlin les dejase, pues el de Volvo se mostró rápido desde el principio.

El neozelandés no quitó ojo a los Holden de Triple Eight y tras clasificar en segunda línea para la primera de las carreras del día, aprovechó al máximo sus oportunidades. Por delante, el dúo formado por Craig Lowndes y Jamie Whincup se escapaba de un grupo poco batallador. El ritmo era tan superior que iban relajados... hasta que decidieron sacar las espadas de sus fundas.

Lowndes cometía un pequeño error en la última curva y pisaba la hierba, permitiendo que Whincup se emparejara y le ganara la posición en la primera curva. ¡Lowndes se lo devuelve pero Whincup apura la frenada en la horquilla! "Cometí un error en la última curva y [Whincup] era mucho más rápido que yo, no le iba a batallar la posición en la curva 3.", comentaba Lowndes al terminar. "Fue una bonita lucha."

McLaughlin entró tercero en meta; y Mark Winterbottom, líder del campeonato, entraba en medio de un cuerpo a cuerpo tenso con James Courtney por la quinta posición y que se apuntaba el de HRT. De esta forma la diferencia entre Winterbottom y Whincup quedaba reducida a 72 puntos a falta de la segunda carrera de la jornada.

Jamie Whincup, Scott McLaughlin y el regalo de Michael Caruso en Queensland

Caída del cielo

En la segunda sesión de clasificación saltó la sorpresa. Los dos Red Bull Racing Australia no conseguían repetir la primera linea de parrilla. Dichas posiciones preferentes de cara a la salida de la carrera 24 eran para Scott McLaughlin (autor de la pole) y un sorprendente Michael Caruso. Este hecho pudo jugar en contra de Triple Eight, pues el que terminara uno de los dos Holden fuera del podio era más que plausible. A ello se le añadía la undécima posición en parrilla de Winterbottom, tenían que aprovechar la salida. Era el momento clave.

Pese al roce que tuvieron McLaughlin y Caruso de camino a curva uno, tanto el Volvo como el Nissan sacaron pecho y la distancia con Whincup se amplió considerablemente en las primeras quince vueltas. A partir de entonces el #33 perdía eficiencia en los neumáticos traseros y era más lento que Caruso. El de Nissan se pegó y estudió a McLaughlin durante varias vueltas, pegado a la estela. Todo parecía indicar que la salida de curva tres era lo ideal...¡Se tira al interior de la última curva, desde muy lejos.... se tocan!¡Trompo de McLaughlin! Caruso había dinamitado la tierra y ya tenía medio entierro preparado. No tardaron ni veinte segundos en poner la lápida a la tumba del #36. Drive-through y adornaban el regalo de Caruso a los de Triple Eight.

Whincup se encontraba liderando con comodidad relativa. Su compañero de equipo estaba enganchado a su estela, aunque no hacía ningún amago de intentar adelantarle. ¿Lo malo? Winterbottom se estaba marcando una remontada estratosférica. Ya estaba detrás de Rick Kelly, que llevaba defendiendo con uñas y dientes la quinta posición. Exactamente el mismo resultado que en la primera si Kelly aguantaba los ataques del de Ford.

A falta de dos, Winterbottom lanzó el ataque. Se puso a la estela de Kelly, y trazó de forma mas abierta curva 4, con intención de buscar el interior para la sexta y última curva del circuito. No pudo...¡Kelly se pasa de frenada! ¡Winterbottom le lanza un golpe por el interior que Kelly aguanta en paralelo hasta curva 1! ¡Winterbottom es qui...Kelly se la devuelve en curva dos! Ambos estuvieron a punto de irse fuera, pero supieron mantener a sus bestias en pista. Por delante, en formación, Triple Eight se apuntaba un nuevo doblete. El derrotado de la carrera, Scott McLaughlin, que bajó hasta la décimo novena posición final.

La suerte unas veces está de tu parte, y en las carreras puedes tener cualquier sobresalto. Lowndes y Whincup lo saben, y los dos dobletes les aúpan en una lucha por el campeonato que está más viva que nunca. Mañana a las 07:50 hora española siguiente asalto. Esta vez a una distancia de doscientos kilómetros y parada obligatoria en boxes, de forma que la estrategia va a ser clave.

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