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Previo Clipsal 500: un paseo por Adelaide
Previo Clipsal 500: un paseo por Adelaide

V8 SUPERCARS

Previo Clipsal 500: un paseo por Adelaide

Analizamos el trazado y su pasado. ¿Qué puntos son clave? ¿Qué curva es la más complicada?

SANTI TORRES - 25 FEBRERO 2015 22:05

Previo Clipsal 500: un paseo por Adelaide

Estrenando sección, este año se hará un análisis exhaustivo de lo que serán los circuitos del calendario de los V8 Supercars. Arrancamos un viaje de nueve meses por el territorio oceánico en Adelaide, Australia del sur. ¿Nos acompañas?

Conocido por todo el mundo motor, la versión larga del actual circuito es reconocida por dos hechos: ser sede del Gran Premio de Australia de Formula 1 desde 1985 hasta 1995 y por ser el hogar de La Carrera de los Mil Años, una apuesta de las American Le Mans Series para el 31 de diciembre del año 2000. Dicha prueba fue la última disputada sobre el trazado largo, y fue una forma de cerrar el año olímpico australiano con clase.

Sobre el trazado corto, decir que se instauró en 1999. Los V8 Supercars estrenaron entonces evento propio: la Clipsal 500. Anteriormente, el ATCC había sido categoría soporte en los Grandes Premios de F1 y, tras la marcha del mundial a Albert Park, Adelaide se quedó sola. Como curiosidad, la Curva de la Rotonda (conocida como curva 9) inspiró la horquilla de Adelaide en el circuito francés de Magny-Cours.

La Chicane Senna

La vuelta a Adelaide tiene varios puntos comprometidos, por no decir que no permite a los pilotos descansar mucho. Un total de catorce curvas conforman el trazado usado desde hace más de una década, y para los novatos es un mal trago.

Lo primero que te encuentras al empezar es una salida de boxes un tanto peligrosa. Se incorpora directamente a la trazada y siempre es un momento tenso. Eso sí, como la primera curva es a izquierdas y el carril de aceleración viene por la derecha, es más fácil perder posición de llegar en paralelo un coche en pista y otro emergiendo de su parada.

Previo Clipsal 500: un paseo por Adelaide

Pasando el puente para cruzar la pista tenemos el primer desafío del circuito y del año. Un quebradero de cabeza para ingenieros y suspensiones, pues las fuerzas que recibe la amortiguación y el chasis son inmensas. En el piano interior hay un conjunto de neumáticos que delimita el máximo que pueden cortar los Holden, Ford y cia.; y suele ser causante de daños en el parachoques delantero.

En la segunda de las tres curvas que la conforman, hay un sensor que salta y anula cualquier vuelta que des en clasificación. Con este sistema se busca obligar a mantener dos neumáticos en el asfalto a los competidores, evitando que corten en exceso. En carrera permiten hacer saltar al sensor hasta tres veces. La cuarta es drive-through.

En cuanto a trazada, es obligatorio ser agresivo. Gracias al gran recorrido de suspensiones de los V8 Supercars, los pilotos pueden saltar por encima de los bordillos sin mucho problema. Es uno de los mejores sitios para ver la carrera en caso de tener entrada para el evento. En 2015 Jason Bright volcó el coche tras entrar tres en paralelo en curva 1, dejándole sin espacio. Tras golpear a Garth Tander, el Commodore del de Brad Jones Racing empezó a dar vueltas de campana.

En cuanto a la tercera curva, suele ser a fondo a menos que llueva. Salir con buena velocidad en Wakefield Road puede darte una oportunidad de adelantar en Wakefield Corner (Curva 4). Dicha frenada es la primera de un total de cuatro curvas de noventa grados, de carácter técnico. En caso de adelantamiento en curva 4, hay posibilidad de ver un bonito duelo de búsquedas de trazada enfocado a la salida de la curva 7. Adelantar es complicado en esta zona del circuito, aunque no imposible.

Curva 8

Tras curva 7, se enfila la Recta de Peter Brock. La vista está puesta en buscar el punto de frenado más tardío posible y en lanzar el coche en la infame curva 8, de derechas. A 200 km/h se traza con el objetivo de apuntar lo más lejos posible en el muro exterior. Si se hace correctamente, el retrovisor izquierdo debería cerrarse sin llegar a romperse a la salida de la curva.

Previo Clipsal 500: un paseo por Adelaide

La historia de esta parte del circuito es de las que llenarían libros. Temida, letal y muy del gusto de todos los pilotos. Es de esos lugares en los que pasarían una y otra vez sin aburrirse. Y eso que sólo hay una trazada. Si pisan el bordillo interior es probable que catapulte el coche al exterior, causando daños casi irreparables.

En cuanto al público, existe una grada que permite a los espectadores ver cuán cerca pasan del muro exterior, que seguramente tenga instalada una cámara de la realización de televisión. Es de las curvas más plásticas -que quedan bien en televisión- por su velocidad y por su dificultad. En 2008 Ashley Cooper perdía el control e impactaba ferozmente contra el muro, falleciendo poco después en el hospital. Desde entonces hay dos filas de muros de hormigón, estando la primera sin fijar permitiendo disipar la energía del posible golpe.

Si sales mejor que tu rival de curva 8, es casi seguro que tendrás una oportunidad clara de adelantamiento en la frenada para la Curva de la Rotonda. Es uno de los mejores puntos para ver 'hincar morro' en el suelo a los monstruos de más de 650 CV de potencia. Y, como es una apurada de frenada, la diferencias de estilos se nota. Por ejemplo, Jamie Whincup es muy de alargar la aplicación del freno, usando más freno motor. Otros, como Jason Bright, son más de frenar de golpe; provocando a su vez más bloqueos en la rueda delantera derecha.

Aquí es donde Scott McLaughlin y el propio Whincup empezaron el duelo que llegó hasta la linea de meta, algo que nos sirve para alumbrar el final del circuito, entrando en el parque. Curva 10 es un codo complicado en el que si no se va con cuidado yendo en paralelo puede terminar en accidente serio. El de Volvo y el de Holden el año pasado demostraron que se puede dejar espacio de cara a curva 11.

El undécimo angulo del trazado es clave en la vuelta, más de lo que parece. Debido a la posible diferencia de tracción saliendo de curva 9, hay oportunidad de adelantamiento si se llega en paralelo. Aparte, se necesita ser muy suave con el freno para evitar irse recto, pues la frenada es en apoyo lateral. Es el tercer de cuatro lugares clave para situarse como público tras la Chicane Senna y curva 8.

Se entra al parque acelerando y engranando marchas para un último intento de adelantamiento. La frenada en apoyo para curva 14 viene precedida por una de las curvas más complejas del trazado. Curva 13 engaña a simple vista, y teniendo la entrada a los boxes justo a la derecha, puede haber malentendidos y golpes serios, como el que dejaría K.O a Greg Murphy en Adelaide 2012. Se debe intentar apuntar al punto de giro de curva 14, y frenar lo más recto posible. El bump-and-run [n.d.a, empujar levemente al rival para desestabilizar su trazada] es habitual en este conjunto de curvas, provocando diferencias de tracción para un cara a cara rumbo a empezar una nueva vuelta al circuito de Adelaide.

Datos técnicos

Nombre completo: Adelaide Parklands Circuit

Tipo: Circuito de Parque

Distancia: 3.219 m

Curvas: 14 (8 derecha, 6 izquierda)

Récord de vuelta: 1:21.0507 (Jamie Whincup, Holden Commodore, 2012)

Vel. media: 142 km/h

Número de vueltas:

-Carreras 1&2: 39 (125 x 2)

-Carrera 3: 78 (250 km)

Último ganador del evento: James Courtney

Fecha de estreno en los V8 Supercars: 1999

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