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Rally de Finlandia: la magia de los Mil Lagos
Rally de Finlandia: la magia de los Mil Lagos

NESTE OIL RALLY FINLANDIA

Rally de Finlandia: la magia de los Mil Lagos

Saltos y velocidad se unen para hacer de esta prueba una de las más míticas del calendario del WRC.

LAURA CASTRO - 26 JULIO 2015 08:27

Rally de Finlandia: la magia de los Mil Lagos

Finlandia. Un país especial donde el sol desaparece durante unos 51 días y donde el invierno dura casi siete meses. Un país que mezcla lo mejor de su historia con el más avanzado presente y un prometedor futuro. Potencia mundial en deportes de invierno y todo un referente en el mundo de los rallyes. Cuna de grandes pilotos de la historia del Mundial como Ari Vatanen, Timo Salonen o Tommi Mäkinen.

Finlandia comenzó su andadura en el mundo de los rallyes en 1951 con la única intención de seleccionar a los pilotos nacionales que tendrían el privilegio de disputar la prueba de Monte Carlo. Sin embargo, los fineses le cogieron el gusto y ya no pudieron pisar el freno. En 1959, la cita lapona se cuela en el Campeonato de Europa de Rallyes hasta que en 1973 da definitivamente el paso de introducirse en la competición más importante, el Mundial de Rallyes.

Con la organización y precaución que caracteriza a los finlandeses, idearon un formato de máxima seguridad que se extendió al resto de pruebas del campeonato. Fueron los primeros en cerrar las pistas de tierra al público lo que propició la aparición de los tramos contrarreloj. En Finlandia, la velocidad siempre ha sido lo primordial. La experiencia o la regularidad del piloto quedaron al margen cuando el país nórdico entró en la fiesta de los rallyes. Para ganar, pasó a ser necesario lograr un perfecto equilibrio entre riesgo y velocidad, por lo que salir triunfador de Finlandia es sinónimo de valentía.

Rally de Finlandia: la magia de los Mil Lagos

Sin embargo, Finlandia no pudo imponer sus normas en todo y tuvo que rendirse a las peticiones de la FIA. La primera de ellas, el cambio de nombre. Jyvaeskylaen Suurajot (La Gran Carrera de Jyväskylä) era todo un trabalenguas para los no nativos. Tampoco pudieron mantener el kilometraje y pasaron de unos 2.000 kilómetros en la década de los setenta a los aproximadamente 1.200 de hoy en día.

Una prueba caprichosa envuelta en un paisaje sin igual

La cita de Finlandia exige unas condiciones inamovibles, entre las que destaca la fecha de celebración. El Rally de Finlandia siempre tiene lugar a en agosto. Es la única época en la que se garantiza la ausencia de nieve y en la que los días tienen más horas de luz. Además, aunque los problemas mecánicos escasean en esta prueba, es fundamental la preparación del coche con suspensión de tierra y neumáticos de compuesto blando. Aunque, sin duda, la pieza clave son las notas que deben ser perfectas para evitar posicionar mal el coche antes de tomar los saltos. Pero está claro que todos los requisitos son pocos cuando se habla de este rally nórdico que ofrece a espectadores y pilotos un paraje único en el mundo.

Dos tercios de toda la superficie del país se compone de densos bosques rodeados por más de 200.000 lagos. De ahí, que el Rally de Finlandia sea conocido también como el Rally de los Mil Lagos, un nombre más que apropiado. Sus más de 180.000 islas también son características, aunque, sin duda, si algo llena de magia el paisaje finés es la aurora boreal. El cielo se llena de color en las largas noches, todo un regalo para la vista.

Rally de Finlandia: la magia de los Mil Lagos

Amplios caminos de tierra y gravilla fina envueltos por grandes conjuntos de coníferas, trazados lineales y llanos en torno a los lagos y grandes cambios de rasante y saltos de hasta 10 metros de altura a más de 120km/h. Así es el terreno en el que se mueven los pilotos que afrontan la cita finlandesa. Una cita que se ha ganado a pulso el título de ser la más rápida.

Así lo comprobaron pilotos como Sébastien Loeb en 2012 con el Citroën DS3 WRC con el que obtuvo una velocidad media de 122,9 km/h. Gronholm o Jari-Matti Latvala también saben lo que es volar sobre los tramos de Finlandia con una velocidad que superaba también los 122km/h. De la mano de la celeridad, van los saltos. Espectaculares para los pilotos, pero aún más para los espectadores que ven volar sobre sus cabezas los WRC. Tal es su fama, que los aficionados llegan a pagar una entrada días antes de que arranque la prueba para poder disfrutar de los mil jumps.

El premio por excelencia se lo lleva el tramo de Ouninpohja, el más conocido de la prueba, y su horquilla de Kakaristo. Rasantes ciegos, curvas que se trazan con una velocidad de vértigo y una larga estela de saltos hacen de esta especial una de las más rápidas y espectaculares de la cita nórdica. La velocidad media en Ouninpohja ha llegado a superar los 130 km/h. Saltos que pueden superar los 57 metros de desplazamiento como los realizados por el estonio Markko Martin en 2003 o por Gigi Galli en 2005. Aunque para sorpresa de muchos, el récord del tramo no es para un nórdico sino para el galo Sébastien Ogier que en 2013 logró una velocidad media de 130,7 km/h con el Polo R WRC.

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Los finlandeses voladores

El Neste Oil Rally de Finlandia ha estado dominado por los pilotos nacionales. Su temprana preparación, su conocimiento del terreno y su osadía los convierten en arduos rivales. Tanto, que son los claros triunfadores de la historia de los tramos finlandeses con 52 de las 64 ediciones en su bolsillo. Los pocos no escandinavos que han tenido el privilegio de copar el podio en alguna ocasión fueron Carlos Sainz en 1990, Didier Auriol en 1992, el estonio Markko Märtin en 2003, Sebastien Ogier en 2013 y Sébastien Loeb que puede sacar pecho tras ganar en 2008, 2011 y 2012.

Está claro que el apelativo de finlandeses voladores no es ni de lejos erróneo. Hannu Mikkola y Marcus Grönholm son los pilotos más laureados de esta prueba con siete victorias. Sin embargo, también hay que destacar otros nombres de leyenda como Tommi Mäkinen, Juha Kankkunen, Ari Vatanen, Timo Salonen, Hannu Mikkola o Markky Alén. Está claro que los finlandeses saben mejor que nadie lo que es la velocidad y lo que es llevar los rallyes hasta el extremo. Por eso, en el palmarés de la historia de esta modalidad, la bandera finlandesa ondea en lo más alto. Finlandia no solo es la cuna de grandes estrellas del Mundial de Rallyes, sino que, además, como anfitriona es excepcional. Una cita mítica, histórica y mágica que obliga a los pilotos a sacar todo su potencial.

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